Devoción mariana

Santa María de la Victoria

Conoce la historia de Santa María de la Victoria, patrona de nuestra ciudad.

Santa María de la Victoria

Su historia

SANTA MARÍA DE LA VICTORIA, PATRONA DE MÁLAGA, ESPAÑA.

Cuenta la tradición que la imagen de Santa María de la Victoria pertenecía al rey Fernando el Católico. Don Fernando no podía liberar la ciudad del asedio de los musulmanes y una noche tuvo un sueño donde veía a un anciano monje orando ante la Virgen pidiéndole por la liberación de la ciudad.

A los dos días de ese sueño llegaron dos frailes mínimos ante el rey con una carta de san Francisco de Paula solicitando la orden pudiera entrar en sus territorios; el rey reconoció que el anciano monje que había visto orando ante la Virgen en su sueño era san Francisco de Paula. Tres días después se logró la reconquista de la ciudad.

LA VIRGEN DE LA VICTORIA EN TABASCO

El 17 de abril de 1519, frente a una gran cruz y ante una imagen de la Virgen de la Victoria, Fray Bartolomé de Olmedo celebró la primera Misa en lo que hoy es México. La ceremonia tuvo lugar en la población de Santa María de la Victoria, fundada por Hernán Cortés, en la actual ciudad de Frontera.

Cortés tributó gracias al Altísimo, por la victoria obtenida, el 25 de marzo de 1519, la victoria en Centla, el 25 de Marzo de 1519, sacó en procesión con el pendón real con la imagen de la Santísima Virgen de la Victoria ó de la conquista, que Cortés les dejó a los indios después de celebrada la paz con ellos.

Se asegura que en Acalán, en cuya provincia existía el pueblo de Itzancanat (hoy ranchería llamada Canizán) donde por infundados temores de levantamiento, Cortés mando ahorcar en una ceiba a Cuauhtémoc el 25 de febrero de 1525.

Hay una leyenda que narra que los indignados los Ahualulcos, Xicalangas y Chontales por la muerte del emperador azteca, se sublevaron contra los pacificadores españoles e incendiaron la Ermita que el mismo Cortés mandó construir al fundar la villa de Santa María de la Victoria, salvándose de las llamas la imagen conocida con el nombre de “Virgen de la Conquista” gracias a la astucia de una doncella india que de acuerdo con un muchacho indígena que la galanteaba, la sustrajo anticipadamente del altar.

No hubo, según Cortés ni Bernal Díaz del Castillo, únicos testigos presenciales, ninguna rebelión de indios, ni Ahualulcos, (Huimanguillo) ni xicalangos (Península de Atasta) ni Xocotanob ya que ni siquiera eran mexicas.

Cuando México se encontraba bajo el dominio del rey Felipe II, este envió el primer escudo de armas que se convertiría en el escudo de Tabasco en 1598. En el centro de este escudo se encuentra la imagen de Santa María de la Victoria dentro de una forma ovoide, que expresa la idea de la conversión de los indígenas a la religión católica. El Escudo del Estado que sigue vigente hoy.

La imagen se conservó en la iglesia parroquial de San Juan Bautista de Esquipulas. Fue retocada alrededor de 1860, hecho que lamenta Manuel Gil y Sáenz en uno de sus libros.

La iglesia de Esquipulas se convirtió en la Catedral del Señor de Esquipulas, lugar en donde la imagen permaneció hasta la persecución religiosa de Tomás Garrido en Tabasco del siglo XX, algunos dicen fue destruida, otros que fue oculta.

Antes de que la Virgen de la Conquista fuera quemada, el fotógrafo Jesús de la Fuente Hernández tomó una foto de ella.