Caminar con esperanza en gracia con Dios
Reflexión del día de hoy
¡Hola, hijo mío! Qué alegría encontrarnos hoy. Ven, siéntate un momento y platiquemos un poquito sobre lo que la Iglesia nos regala en este día.
Hoy, la liturgia nos invita a celebrar a Santa María como Reina del Cielo y de la Tierra. Y mira, a veces cuando escuchamos la palabra "reina", nos imaginamos tronos de oro, coronas pesadas y gente sirviendo a su majestad. Pero con la Virgen María, Dios nos cambia totalmente la jugada.
Un reinado que nace del amor y la entrega
La realeza de nuestra Madre no viene del poder ni del dominio, sino del servicio. ¿Te acuerdas de su vida? Su corona es su humildad, y su cetro fue aquel "hágase en mí según tu palabra". Ella reinó porque supo amar, porque estuvo al pie de la cruz sufriendo con su Hijo, y porque se puso al servicio de Dios y de los hombres sin reservas.
Caminar con sencillez
Jesús mismo nos dice en el Evangelio algo que a veces nos cuesta tanto entender: el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. A veces, hijo mío, andamos por la vida buscando aplausos, queriendo tener la razón en todo, buscando los primeros puestos o preocupados por lo que digan los demás. Y se nos olvida que el estilo de Jesús y de María es el caminito de la sencillez.
El consejo de padre para hoy
Por eso, hoy te invito a que hagamos un alto en el camino. Pregúntate:
¿Cómo estoy tratando a los que me rodean?
¿Mis acciones buscan impresionar al mundo o agradar verdaderamente a Dios?
No tengas miedo de ser humilde. Acércate hoy a la Virgen con confianza, dile un Ave María y pídele que te enseñe a tener un corazón sencillo, capaz de servir a los demás con alegría.
← Todas las reflexiones